Lífting facial

El LÍFTING FACIAL es una intervención quirúrgica destinada a rejuvenecer la cara y el cuello de una persona para retrasar el aspecto envejecido debido al paso de los años, la exposición al sol y agentes medioambientales, estrés, mala alimentación, alcohol, tabaco, etc.

Consiste en levantar un “pliegue” de piel, grasa y músculos, tensarlos y eliminar el tejido sobrante, colocándolo de manera que damos un aspecto más terso y juvenil al paciente. Es una cirugía completa, delicada y meticulosa. El lífting menos agresivo, pero altamente efectivo, es el LÍFTING CERVICOFACIAL. Se trata de una incisión muy disimulada que rodea la oreja y consigue estirar la piel y los músculos de la cara, de manera que elimina las arrugas y la flaccidez existente.

La intervención se realiza bajo anestesia local más sedación. En otros casos y según el paciente, también podemos utilizar anestesia general.




Las preguntas más frecuentes

¿Cuándo podré hacer vida normal?

A las tres semanas se podrá hacer vida normal. Gracias a los tratamientos postoperatorios, la inflamación no es tan importante como años atrás, de manera que va disminuyendo gradualmente y a la semana queda muy poca. A los quince días el paciente puede hacer casi de todo, aunque todavía puede haber algún moratón.

¿Es una intervención dolorosa?

No hace daño, sólo se necesita algún calmante los 2-3 días posteriores a la intervención. Puede notar escozor en las zonas intervenidas o sensación de tirantez tras las orejas.

¿Cómo es el postoperatorio?

Se recomienda que durante 15 días se lleve una banda facial que sostenga la cara, el cuello y las mejillas para que se adapte mejor la piel y reducir la inflamación.

Es necesario realizar drenajes linfáticos a partir de la primera semana de la intervención, para reducir la inflamación.

Hay que evitar la exposición al sol durante los dos primeros meses y posteriormente aplicar protección solar de factor alto en las cicatrices y hacer un masaje con rosa de mosqueta.

¿Para quién está indicado?

Para cualquier persona que, debido al envejecimiento o malfromación facial, o a causa de una pérdida importante de peso, tiene una considerable flaccidez cutánea y aumento de arrugas con el paso de los años.

Se trata de mujeres de unos 50 años con el objetivo de rejuvenecer la persona. Conseguimos retrasar en 10 años el aspecto de la persona.

¿Puede haber complicaciones?

Como en cualquier cirugía existen complicaciones. Todo depende de la técnica quirúrgica y sobre todo del paciente.

Una persona FUMADORA NO SE DEBE OPERAR a no ser que deje de fumar un par de meses antes, ya que el tabaco perjudica la recuperación de la intervención y hay un mayor riesgo de hematomas, mala cicatrización y necrosis cutáneas.

 
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